sábado, 14 de abril de 2012

Cuando eras única.


Siempre hay alguien como yo, tengo miedo de pasar a ser irreconocible.
Últimamente conozco gente que se parece cada día más a mí, o yo a ellos, no sé muy bien como funciona, pero es un hecho.
Ya no soy única.
Ni yo, ni mis raíces, ni mi forma de vestir, ni mi patética costumbre de hacerme fotos, ni mis gustos musicales, ni mi manera de bailar...
Puede que sea la consecuencia más inmediata de madurar, de salir y conocer mundo, o puede que sea, sencillamente, el hecho de que yo, cada vez, me voy pareciendo más al resto hasta que pase a ser una más, irreconocible por mis propiedades originales.

Tengo miedo.