domingo, 27 de julio de 2014

Como no morir en el intento

No sé por qué, pero me da la sensación de que esta vez lo he hecho mal, como otras tantas veces, pero hoy lo reconozco.

Cuando mi música favorita y un cigarro no solucionan mis problemas, creo que nunca nada lo hará, ni un té chai, ni un vino...

Quizá sea mi manía de esconder sentimientos, de no hacer daño, de no ser "sincera". Esa manía tan nueva que he desarrollado en estos meses.
Siento que estoy en la boca de un tobogán, sin fuerzas para dar media vuelta y bajarme, y sin valor para tirarme, porque creo que nunca llegaré al final.
Esta vez me siento sola, mis amigos no me entienden, tal vez nunca lo han hecho, no necesito que nadie más me pregunte por qué sigo haciendo el vago y  no me esfuerzo veinte horas al día como antes, necesito que sean ellos los que den con la respuesta.
Esta claro que nadie lo hará, bueno, tal vez ella, mi pequeño rock'nd roll, aunque sea a la que menos acuda.

Ya basta, ya está bien. Y no dejo de repetírmelo. Hoy lo hago, hoy puedo, hoy es el día. Pero siempre pasa algo, algo que no merezco, espero y mucho menos puedo controlo.

Necesito tranquilidad, estar sola, hacerlo y recordarme que puedo con todo, recordarme que soy mejor de lo que creo, pero apenas recuerdo como se hace eso.


Voy a volver a repetírmelo, hasta que pueda.