lunes, 13 de septiembre de 2010

;)

La estupidez, la falsedad e insultar gratuitamente deberían ser deportes olímpicos y tener su sede en Extremadura, en concreto Plasencia, aunque teniendo en cuenta que la mayoría de estos futuros deportistas de élite se van a Salamanca, podrían hacer un referéndum para cambiarla.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Remember.

Odio las mudanzas porque siempre encuentro cosas que en algún momento encerré en el armario.
Hoy he encontrado La caja amarilla. Es una caja de lata, de Ágata Ruiz de la Prada que tiene un rectángulo transparente que deja ver todo su interior. A mí no me ha hecho falta mira a través de él para saber lo que había dentro: lazos rojos, guantes de red, los guantes blancos, infinitos metros de venda, un par de claveles rosa y blanco, millares de orquillas e imperdibles que nunca perdí, peinetas color mostaza, inumerables rollos de esparadrapo y mis medias puntas, esas medias puntas de las que me enamoré hace años porque no hay ningunas iguales, lo aseguro.
Es La maldita caja amarilla.
Pasó a tener ese nombre hace 10 meses, hasta entonces me había acompañado en cada actuación, siempre.
Hoy, al abrirla, ha desprendido ese olor tan único, ha inundado todo mi cuarto, y no he podido parar de llorar en dos horas. Mientras, la he cerrado, la he vuelto a abrir, y he cogido todo y lo he tirado contra la pared lo más fuerte que mis brazos han podido. Luego he llorado aún más fuerte, lo he recogido y lo he abrazado. Necesitaba exhalar lo poco que queda de mi sueño.
He colocado cada pieza de mi vida en su sitio, he cerrado la caja, y la he metido en la maleta.

Aún y todo, creo que cuando tienes el valor de abandonar un sueño no se puede tener el descaro de esperar que vuelva.

martes, 7 de septiembre de 2010

Dicen que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, pero tú, debes ser el más terco de los mortales.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Ha sido indescriptible, algo se me ha roto por dentro, he sentido como el suelo me tragaba,o al menos eso he deseado. Tantos recuerdos, tantas risas... ¿Cómo se te pudo olvidar que la vida pasa factura, que te agosta, que se cobra cada irresponsabilidad?
Me siento defraudada, engañada, desvalida, inerme.
Pero ¿sabes? no estoy enfadada, al menos no del todo, por que has vuelto a hacer lo de siempre, exponer tus errores, y hacer que todos los que quieres aprendan de ellos, sobre todo si son de esos que te cuestan la vida.
Es una lástima ver como se autodestruyen las personas que más quieres, supongo que por eso él me hizo prometer eso, por mi bien, por mí, como todo lo que hace... por mí.


Soy irremediablemente contradictoria, e instintivamente terca.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Cómo me encantas.



Tormentas, besos, peleas, risas y besos, muchos besos.
Estoy segura de que por mucho que nos pase, siempre vas a hacerme feliz, porque sólo tú eres tú. Sólo tú. Tú Tú Tú Tú Tú Tú Tú Tú Tú ... Infinitamente tú.