Nunca me he considerado bailarina, no sé la razón, quizás sea porque en el fondo sé que nunca lo seré, que no aspiro a más que coreografías de párvulo y movimientos ortopédicos.
Quizá este sea el momento para dejarlo. Todos creen que mi momento es ahora, que va en aumento, pero, ¿ y si esto es la cima de mi carrera, de mi vida como tal?
Se acabó, porque no quiero volver a hablar, que me duele, porque cada día es peor, no soporto esperar, no aguanto la duda. Tampoco se pierde nada, tampoco me necesitan, estoy por debajo de la mediocridad dudo haber sido '' buena'' alguna vez, dudo poder serlo, es más dudo que pudiese estar tan bien como hace dos meses dentro de ocho.
Ha sido toda mi vida, mi ilusión, y la fuerza que necesitaba, no me han importado los sacrificios, hasta hoy.
En momentos como estos, echo de menos nuestras charlas, hablar con alguien que podía entenderme.
Pienso, que puedo vivir sin ello, y miento, me mata.
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