Quiero despertarte cada mañana con una sonrisa y un beso en el cuello, y volver a sonreirte.
Acariciarte la espalda hasta que estés realmente despierto y después comerte a besos.
Abrazarte y pedir que te quedes, un poco más, y que sin darnos cuenta se haya ido la mañana entre besos y mordiscos.
Los domingos no son un día para estudiar. Son un día para comerte, y hacerlo mil veces.
Se ha ido otro dieciocho más, hemos visto irse otro dieciocho más, juntos.
Todas mis vidas estaría contigo.
.
Caso omiso...xD
ResponderEliminarLos domingos son para eso, y los lunes y martes y miércoles y los días que no existen también.
Ai Anita *_*