
Me estaba volviendo loca, en la cama, sola y sin hacer nada, entonces me di la vuelta, mi habitación daba asco, así es que pensé,¿también mi vida está tan desordenada?.
Me senté en la cama, crucé las piernas, me lleve las manos a la cabeza y respiré.
¿A quién le importa? El orden, la organización, los planes, lo horarios... no van conmigo, no soy así.
Y un minuto después, estaba ordenando mi cuarto, tirando apuntes y rencontrandome con viejas revistas de arte y moda.
¿Será que tengo que añadir incoherente a la lista?
No hay comentarios:
Publicar un comentario