martes, 5 de abril de 2011

Hoy ha llegado tu carta.
En realidad no se si ha sido hoy, o ayer o hace dos días, porque desde que me lo dijiste, no he querido mirar el buzón.
Esta noche me sentía muy fuerte, muy valiente diría yo... a si que he decidido mirar, y allí estaba. El corazón se me ha encogido, y mi rodilla izquierda ha dado un giro inesperado, como si tratara de huir.
He subido las escaleras callada, y sin saludar a ninguno de los que había en casa, he ido a la habitación. he tirado todo al suelo y la he abierto antes de tener un instante para dudar.
Había dos folios. Yo sólo he podido leer uno. He empezado a llorar. Creo que he leído el folio equivocado, a si que le he llamado a él, el único capaz de hacer que me calle.
- Había carta
- Oh, oh.. ¿quieres que te cuente algo que te hará reír?
- A ver... dime...
- Me he dejado las llaves dentro del coche y ahora no puedo cogerlas.

Y me he reído como nunca en el momento que menos pensaba.


Ahora pienso eso de '' cartas en un cajón que nunca fueron abiertas''. Es muy bonito, romántico y porque no americano, pero ya sabes que yo no soy de esas.

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