sábado, 16 de abril de 2011

Rem

Y aquí está ella, tirada en la cama, con una de sus patas en mis costillas, clavándome las uñas de vez en cuando.
Está cansada, y lleva toda la tarde durmiendo. También yo estoy cansada.
Aún así, se la nota feliz, no le gusta estar sola. Tampoco a mi me gusta.

Oír su respiración en mi oreja, sus ronroneos en mi pecho. Ella siempre está ahí.

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