Tengo miedo de verte, de no saber reaccionar, de sentirme atada, de axfisiarle.
Tengo miedo de llorar, de sonreir, de mirar... tengo miedo de demasiadas cosas desde que te saqué de mi vida, y aún hoy me recorre un escalofrío todo el cuerpo cuando se comporta como tú, por muy pequeño que sea el intervalo de tiempo. Y lloro, por dentro, por fuera y alrederor.
Me has hecho polvo, y aún estoy recostruyendome, tranquilo... me sé restaurar.
Resurgirás mejor que un Ave Fenix, ya lo estás haciendo, cree un poquito más en ti.
ResponderEliminar