Tengo mucho miedo de no dejar de enamorarme de ti, de que nunca dejes de ser tan infantil y de que a mí nunca deje de gustarme. Somos unos frikis, crueles, fríos y calculadores. Nada bueno puede salir de aquí, y me da mucho miedo.
Más miedo me da saber que eres el único que consigue provocarme mariposas del tamaño de un albatros en el estómago después de estar horas sin verte.
Deberías saber que me gusta esperarte en el sofá cuando vienes de trabajar, y que adoro hacer mis manías cuando tú no estás para verlas.
Odio que me conozcas, y sé que te he juzgado mil veces cuando no eras capaz, porque puedes destruirme con solo un par de frases, sin embargo, cuando me miras y sabes que tengo todas las de perder, entierras el hacha y me abrazas como si pudieras sentir lo que yo, y entonces me doy cuenta de cuánto te quiero mientras intento que no me dejes sin respiración.
Te odio, y tengo mucho miedo de lo bien que suena Dorian en tu boca y el efecto que produce en mis ojos, y de que estos aplasten tus genes.
No quiero dormir contigo y tu efecto valeriana porque ahora tengo insomnio de regalo.
Tengo mucho miedo de que este año no pueda soltarte, de hacerme adicta más que al tabaco y no encontrar parches de Hello Kitty que lo remedien.
Tengo miedo de quererte del todo, darte más de lo que debes y que esto se acabe... mucho miedo, pero tú eres lo más parecido a un sueño que tengo desde hace unos años... ahora me toca a mí luchar por esto.
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