Quiero que venga, abrirle la puerta y comerle a besos. ¡Qué guapo es! ¡QUE GUAPO ES, JODER!
Me encanta verle de lejos, hacerme la interesante, y guiñarle un ojo. Verle caminar... lo que daría por verle caminar todos los días.
Le quiero, le quiero y quiero pasar el resto de mi vida con él, y sí, quiero tener un hijo (dentro de décadas).
En cuanto a ti... hace semanas que no me acordaba de tu nombre, y para recordar donde tienes ese lunar que me volvía loca, o ese hueso que me encantaba acariciar, he tenido que mirar nuestras fotos. Es lo único que queda de "nuestro".
No hay comentarios:
Publicar un comentario