sábado, 11 de febrero de 2012

Acabo de entenderlo todo, no odio mi casa por los que la habitan, la odio por que es la más pura realidad de todo lo que soy. Aquí nunca puedo olvidar, ni evadirme, aquí siempre seré yo, cien horas a la semana.

Y duele, venir de nuestra casa y dejar de ser una princesa para pasar a ser la prima no conocida de cenicienta, o algo peor. Duele mucho, me resquebraja la autoestima, y tú aún preguntas la razón.

Es muy fácil mi amor, tú has creado un mundo totalmente apartado del resto, tú y yo tenemos un mundo juntos donde nadie puede entrar, donde la más mínima intención cuenta como resultado positivo, y donde tú y yo somos sólo eso, tú... y yo...

Te echo de menos a morir, y sólo llevamos separados 10 horas.
Eres lo mejor que he tenido nunca, gracias por existir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario