sábado, 23 de julio de 2011

No sé porque sigo dejando que pase ese no sé qué que tú y yo teníamos, debería cortarlo de golpe, yo tengo otra vida y tu quieres intentar lo mismo.
No me gusta, no quiero, quiero que sigas estando siempre para mí y que me vengas a buscar dentro de 10 años, como me prometiste.
No tengo derecho a quejarme, y lo sé. Tengo un hombre perfecto que me regala zapatos, cosa que tú nunca hiciste, ni siquiera pensaste.

No sé que coño hago diciendo esto, necesito que me destroces más, está claro. La cuestión ahora es si quiero hacerlo.

2 comentarios:

  1. Yo no puedo decirte lo que debes hacer porque será lo que tu quieras.
    Sólo puedo decirte que, como siempre y como nunca, estaré aquí para ti, te daré a Justin cuando lo necesites y me preocupare por lo que tu quieras y no por lo que sea o no correcto :)
    Somos unas ilegales my darling.

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  2. No eres un hombre (jamas para mi), eres un precioso espejo que perdí, de fragil cristal puro como el agua, pero que corta y mata si lo hieren... uno como los de los cuentos de cuando las habitaciones se llamaban aposentos, como aquel que decía toda la verdad en uno de ellos

    Perdóname si traspaso la linea...

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