viernes, 30 de diciembre de 2011

Sí,estoy prometida con 19 años.

Ya he oído suficientes "eres muy joven" " pero ... qué dices" " estás loca" y sinónimos estúpidos.

Ayer el hombre con el que pienso pasar mi vida, la persona que mejor me conoce y comprende, ese hombrecito gracioso que me provoca agujetas me preguntó (como si hiciera falta) si quería casarme con él, si quería pasar el resto de mi vida a su lado. Lo hizo al lado de un puente (como si del de Manhattan se tratara) y al lado de un río, de noche, de rodillas, y con una catedral iluminada que casi hacía sombra a mi anillo.

Le quiero, le quiero más que a todos mis zapatos (casi lloro al decirlo), le quiero, le amo, es todo lo que necesito para ser feliz, y lo digo muy enserio.
Supongo que la pequeña Ana materialista está cambiando. Supongo que tiene que ver con que sin él, nada se ve bonito, porque a su lado todo es diferente, llena mi vida de una armonía y una especie de halo que impide que deje de sonreír.

Es cierto que a veces me saca de quicio, me hace llorar, e incluso tengo ganas de matarle, pero pone esa carita, o dice esas cosas que solo a él se le ocurren y me cambia todo. Se lo permitiría todo en la vida.

Le conozco mejor de lo que él piensa, sus inseguridades, sus manías, sus disimulos, su forma de reír, de andar, de intentar engañarme... y cuanto más le conozco más me le quiero.

Quiero pasarme las mañanas a su lado, vagueando, haciendome la dormida para verle. Dormir dándole la espalda para que me abrace, y que su aliento en mi nunca me evada de todo. Su piel.

Sé que estoy haciendo lo correcto, porque siempre que hago lo que siento es así, y esta vez, siento más que nunca.


Sí, quiero.

martes, 27 de diciembre de 2011

Si supieras cuantos mensajes no te he enviado, las veces que he llorado de rabia por no pedirte ayuda, las noches que he pasado en vela pensando si será como tú, si acabaremos igual, si me hará el mismo daño.

Tengo miedo a los chaskis, las pulseras, los aros de cebolla y cualquier cosa que pueda usarse como anillo de compromiso... ahora no, y necesito oirte antes de saber lo que estoy haciendo, necesito saber que si algo sale mal, tú seguirás a mi lado, como hacías antes.

viernes, 9 de diciembre de 2011


Te juro que a veces se me olvida el daño que me has hecho, y necesito solo una palabra para dejarlo todo e irte a buscar. Es entonces pasa, me doy cuenta que tú no eres de esos que pronuncian las palabras "oportunas" en el momento adecuado, y me quedo en blanco hasta que su respiración se duerme en mi nuca, y sus brazos me tejen una trampa. Entonces vuelves al sitio que te pertenece.

Nunca has sido uno de esos que cumplen sus promesas.

lunes, 5 de diciembre de 2011


Nadie sabe cuantos secretos he contado, y cuantos pienso guardar para siempre.
No es la primera vez que lloro por sentirme infravalorada, porque no me conocen o porque me desprecian. Lo bueno es que después de muchos años me he dado cuenta de que superarte a ti, papá, a todo lo que has llegado a decir de mí, y lo que has podido hacerme, es lo mejor que he hecho en mi vida. Ahora sé que soy fuerte, sé que valgo la pena, y que puedo llegar donde quiera.

He aprendido a querer, a conservar amistades, solo las buenas. A soportar la verdad y a no dejarme pisar por nadie, ni siquiera por ti.

Sé que en algún momento te acabarás arrepintiendo de todo, de tratarme así y de hacerme daño durante toda la vida, y para cuando lo hagas, yo sabré perdonarte porque soy mejor persona de lo que nunca llegarás a ser tú.

Sigo aquí, sigo siendo yo, como siempre.

sábado, 19 de noviembre de 2011

He tenido un día raro.

Quiero que venga, abrirle la puerta y comerle a besos. ¡Qué guapo es! ¡QUE GUAPO ES, JODER!
Me encanta verle de lejos, hacerme la interesante, y guiñarle un ojo. Verle caminar... lo que daría por verle caminar todos los días.
Le quiero, le quiero y quiero pasar el resto de mi vida con él, y sí, quiero tener un hijo (dentro de décadas).

En cuanto a ti... hace semanas que no me acordaba de tu nombre, y para recordar donde tienes ese lunar que me volvía loca, o ese hueso que me encantaba acariciar, he tenido que mirar nuestras fotos. Es lo único que queda de "nuestro".

sábado, 24 de septiembre de 2011

Todo está saliendo a pedir de boca.
Faby, tú, mi carnet, mi hermana :) y no es karma, eres tú, que haces hasta lo imposible por que mi vida sea como quiero.
Gracias, gracias por aparecer en mi vida y demostrarme que querer es más que dar besos y saber acariciar, por enseñarme que querer es, también, un actitud.
Cómo me gusta está ciudad, esta gente, esta etapa y las que están por llegar.

Qué buen momento, que bien vivo.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Hay días en los que parece que tu vida no va a ningún lado, que está exactamente igual que ayer, y otros, en los que todo cambia de lugar y nada es lo que parece. Hoy ha sido uno de esos días, mejor dicho, de esas noches.
Me gustaba la forma que teníamos de hablar, tan nuestra, la forma que teníamos de mirarnos, tan tuya, y la manera en la que me dabas prioridad incluso delante de ella. Hoy ha sido distinto, nada de eso ha pasado y he tenido que sentir lo que tu has sentido antes. No me gusta, y no lo quiero para mí.
Puede que eso sea lo que necesitaba y esta vez es totalmente enserio, no pienso salir ni una noche más para verte (aunque sólo dure un par de minutos) ni mendigarte un abrazo. No quiero que sigas aquí, o puede que sí pero... no de esta manera.
Estoy aturdida, pero tengo clara (que coincidencia más inoportuna) una cosa, tú ya no eres para mí y yo ya no pienso serlo para ti, ni un poquito.

Esta vez me lo prometo a mí misma, así sé (y sabes) que no fallaré.